Hoy voy a hablar de un curisoso especímen del que todo el mundo ha oído hablar alguna vez, pero del que nadie se pone de acuerdo en qué es en realidad. Los frikis. Esta corta y españolizada palabra (procedente del inglés freak, que significa monstruo, y que ha evolucionado su significado hasta lo que es hoy dia friki) por la que la gente siente diferentes sensaciones: miedo, terror, pena, gracia, indiferencia, empatía...
¿Cual es el problema? El problema es que hoy en dia cualquiera se cataloga por friki a la mínima de cambio. El otro dia me contaba un amigo colibrí que en cierta parte de España los muchachos que se van de botellón con sus motos a hacer pepinos, con su pelo rapado cual cenicero y con su pendiente en la oreja para demostrar su inconformismo con las leyes democráticas se autoproclaman frikis. Sin comentarios, señoras y señores.
Un friki es aquella persona con una afición concreta un tanto exagerada. Se puede ser fan de los Simpson por ejemplo: coleccionar comics y tener merchandising. Y también se puede ser friki: haberse visto la serie tantas veces que te sabes los diálogos de memoria. Pero no se engañen. Un friki SI tiene más temas de discusión que su gran afición. Eso es tan solo un tópico prejuicioso e hipócrita. Es cierto que cuando se habla de su gran afición él se alegra mucho y cuando empieza, no para, y de todo lo que sabe parece un experto. Pero eso no implica que si quiere usted hablar con uno de ellos sobre física cuántica, él siga con Los Simpson (siempre y cuando su interlocutor sepa de física cuántica, por supuesto).
Luego ya nos encontramos con otras variantes de frikis: los otakus. Devoradores de mangas y animes. También sufren, los pobres. Puesto que también cualquiera se etiqueta de otaku por:
a) Ser fan de la série manga/anime que está de moda
b) Disfrazarse en convenciones de manga de la série que está de moda. (este año le ha tocado a Naruto).
c) Ser jugón de Final Fantasy (¿qué diablos tendrán que ver las judías con los plátanos? O.o)
d) Leer mangas amorosos (tipo: Marmalade Boy y similares)
e) leer un manga ("¡Guay! Leo un manga (por ejemplo El Detective Conan) Ya soy un otaku. Soy superior") <--- Vean a éste sujeto 3 dias después totalmente perdido en el Salón del Manga porque sólo en 2 stands hay 3 o 4 comics del Detective Conan y el resto de 450 stands tienen material manga y anime del que JAMÁS ha oído hablar en su vida.
En conclusión (frase que refleja que ésto se termina, no que se haya llegado a ninguna parte con mis palabras), siempre hay una frase para cada momento de la vida.
Que la Fuerza te Acompañe.
PD: Gracias a mi amo por haberme llevado en largo viaje al Salón del Manga para sacar tales conclusiones.