Hace unos dias, al abrir la cuenta de gmail de la que dispongo (por cierto, y aprovecho para volver a hacer campaña, que nadie ha escrito para realizarme preguntas desde hace eones), me dí cuenta que las invitaciones de gmail de que dispongo se ha disparado alarmantemente. Y el otro dia paseando por el blog de un profesor de física de nombre Alberto y de apellido Ainstain, se me ocurrió la idea (El doctor Freud traduce la anterior frase: se me ocurrió plagiar la idea) de regalar cuentas gmail a todos aquellos que quieran una. Como en ese blog (El doctor Freud vuelve a traducir la anterior frase: Te jodes Fratosa que te lo copio todo), los que quieran una invitación pueden dejar su nombre y apellido y una dirección de correo para que se la mande. Sólo una persona y hasta un máximo de 50 personas (porque no hay más).
Y de paso escriban al Loro Traductor, que se aburre en su jaula.