Los católicos están de enhorabuena. Sólo han sido necesarios 3 dias para elegir al nuevo líder de la iglésia más grande del mundo. Así que después de Juan Pablo II, tenemos a Benedicto XVI, un hombre de récia mano e ideas bastante conservadoras, con 78 años y no en muy buen estado de salud. Algunos lo califican ya como un papa de transición, debido a su avanzada edad ("éste no durará mucho" oí decir por ahí).
Tengo la extraña sensación que ese hombre iniciará la Séptima Cruzada Cristiana contra "el moro infiel". Espero equivocarme, por el bien de los ideales de un servidor.